Opinión: Afectaciones ambientales al Edén de México por Soraya Pérez Munguía

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El problema de los constantes derrames de hidrocarburos que afectan los cuerpos lagunares de nuestro país no se resuelve con una limpieza. Resulta irónico que el pasado 5 de junio, en el marco del Día Internacional del Medio Ambiente, el Presidente López Obrador haya visitado Tabasco para supervisar uno de los proyectos potencialmente más dañinos para el ecosistema de la región sureste: la Refinería de Dos Bocas. Su salida, ya de por sí llamativa al segundo estado con mayor incidencia de casos de COVID-19, generó aún más confusión al minimizar las serias afectaciones a miles de familias tabasqueñas por las tormentas e inundaciones que trajo el huracán “Cristóbal”, y al ni siquiera mencionar un fuerte derrame petrolero que dañó severamente la producción pesquera y ostrícola a tan sólo unos kilómetros de la Refinería.

Los integrantes de cooperativas del municipio de Paraíso se vieron afectados por un derrame de hidrocarburo que entró por la bocana de “El Bellote” y que se extendió hasta contaminar la Laguna de Mecoacán, uno de los estuarios más importantes para la pesca a nivel nacional. La preocupación que me externaron los líderes no se limita al daño de la actividad económica de 18 cooperativas de la zona; sino que ha puesto en riesgo nuestra salud, ya que “El Bellote” es una zona turística muy típica para nuestro estado, con cientos de pequeños restaurantes que ofrecen mariscos frescos de la región. Como Secretaria de la Comisión de Economía Social y Fomento del Cooperativismo, he escuchado de primera mano las necesidades y los reclamos de los cooperativistas de Tabasco; desafortunadamente, ellos han sido abandonados por el Gobierno Federal y este descuido los deja en una situación mucho más frágil, particularmente en su capacidad de sostener diversas actividades productivas en nuestro estado.

Con esto en mente, es que, en mi calidad de Diputada Federal, presenté un exhorto en la Comisión Permanente para que Petróleos Mexicanos (PEMEX) haga entrega de una explicación detallada sobre lo que sucedió y presente un plan de remediaciones permanente, ya que la empresa irresponsablemente se limita a explicar que siempre ha habido derrames y que los pobladores de Paraíso tienen que resignarse a vivir con esa contaminación. Si de algo estoy convencida, es que el problema de los constantes derrames de hidrocarburos que afectan los cuerpos lagunares de nuestro país no se resuelve con una limpieza; PEMEX debe asumir responsabilidad y atacar el problema desde la raíz. Adicionalmente, también hice un llamado para que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), con base en las facultades que le confiere el artículo quinto de la Ley de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, realice una auditoría que resulte en la sanción de los responsables de este acto.

Quiero hacer notar que este derrame sucedió a tan sólo cuatro kilómetros de donde se construye la Refinería de Dos Bocas. Tan sólo un día antes de la visita del Presidente de la República a los terrenos de construcción de esta obra, debido a las fuertes lluvias generadas por el huracán “Cristóbal” que afectó fuertemente a varios municipios de Tabasco, el puerto de Dos Bocas estaba completamente inundado. El poeta tabasqueño Carlos Pellicer decía que “Tabasco es más agua que tierra”; y ésta es una realidad que afecta el sustento y la protección de nosotros los tabasqueños.

Tabasco siempre ha sido altamente vulnerable a inundaciones por desastres naturales, lo que nos ha puesto en una constante situación de emergencia. Por tanto, y en aras de sumar esfuerzos sin colores partidistas, es que le envié una carta pública al titular del Ejecutivo, solicitándole que de manera urgente conformemos un grupo de trabajo que diseñe un proyecto integral que proteja a nuestros paisanos de las inundaciones de manera definitiva.  Como tabasqueña en verdad espero, por el bien de nuestro querido Edén, que estos llamados no caigan en oídos sordos. México, y particularmente Tabasco, se están enfrentando a la mayor crisis económica de la historia modera a causa de la pandemia del coronavirus, por lo que el rol de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas y, sobre todo, el de las Cooperativas productivas será más importante que nunca.

La enorme inversión destinada para la Refinería de Dos Bocas, sin duda, apuntala a un objetivo específico del proyecto de nación de la 4T, sin embargo, antes de eso, los tabasqueños debemos trabajar juntos para asegurar un objetivo común: el bienestar y la seguridad de nuestras familias. ¿Que en Tabasco todo está bien? Yo tengo “otros datos”.

 

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